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El diario de desarrollo estrena repositorio propio
Documentación viva y journal se versionan en wb-dev-journal: foto fija del
Los grandes proyectos rara vez cambian con un gran golpe. Cambian con decisiones pequeñas y bien tomadas. El día de hoy no trae código nuevo, trae una decisión de organización que fija cómo trabajaremos de aquí en adelante: la documentación y este mismo diario tienen repositorio propio.
El problema: documentos vivos sin red de seguridad
Con el workspace —la carpeta de trabajo donde los agentes de IA y yo editamos— reorganizado, la documentación viva y este journal habían dejado de estar dentro de ningún repositorio git. Traducción: nadie guardaba copias de su historia. Un borrado accidental, un disco estropeado, y adiós al registro de cómo se tomó cada decisión.
La solución cabe en una línea: repositorio privado nuevo, wb-dev-journal, con todo dentro. El diario de desarrollo, la documentación viva del proyecto, el archivo histórico de lo obsoleto y el extracto público del diario que alimenta la web. La carpeta de trabajo sigue siendo el sitio donde se edita; el repositorio, donde se confirma y se guarda.
Foto de llegada: dónde está el proyecto
La segunda entrada del día es un foto fija del estado a cierre de las sesiones de octubre, y sirve como resumen de este tramo:
- Auditoría de seguridad: bloque P0, P1 y P2 cerrados y aplicados en producción.
- Releases del núcleo hasta la v0.1.23, incluida la selección y borrado en lote de medios que pidió el dueño.
- Actualizador auto-instalable con comando firmado, verificado en el cliente real.
- La web del producto ya vive en el circuito nuevo: repositorio e imagen propios, datos restaurados, analítica viva y el menú actualizado con el botón del panel.
Y los pendientes vivos, que es sano nombrar: aplicar las dos releases últimas en los paneles, retirar el despliegue antiguo cuando termine su periodo de observación, y la personalización de becoach, que tomará su propia sesión.
Por qué esto importa
Puede parecer burocracia, pero es lo contrario. Un diario de desarrollo solo sirve si está donde puede sobrevivir. Ahora cada entrada queda versionada, con su historia completa de cambios, y los agentes de IA que trabajan conmigo tienen un punto de entrada claro: leer la documentación viva antes de tocar nada, y confirmar en el repo al terminar.
Es la misma idea que atraviesa todo el proyecto: que el sistema se explique solo. Ahora también lo hace su historia.
La entrada anterior fue toda una aventura: rollback en producción y el misterio del postgres vecino. Y si llegas aquí desde el índice del diario, la primera entrada cuenta cómo empezó todo.