Sistemas

¿Servidor muerto o fuera de red?

Cómo distinguir una máquina caída de una que solo ha perdido la red, y por qué los montajes SSHFS son el daño colateral más molesto.

¿Servidor muerto o fuera de red?

Cuando un servidor deja de responder, la primera pregunta es siempre la misma: ¿está muerto o solo está fuera de la red? La distinción lo cambia todo: una máquina muerta necesita que alguien vaya físicamente; una que ha perdido la red se puede arreglar a distancia. Esta semana me volvió a tocar vivirlo, y cuento cómo lo diagnosticé.

Los dos ping

Hay dos maneras de preguntar a una máquina si está, y no dicen lo mismo:

  • Ping normal (ICMP): preguntas a la red. Si no responde, puede que la máquina esté apagada, sin corriente, sin cable o con la red caída.
  • Ping de Tailscale: preguntas dentro de la red privada. Si la máquina aparece como conectada pero no responde nada, es que está encendida pero colgada o sin red física.

En mi caso: la máquina aparecía en la lista de Tailscale pero ni el ping de ICMP ni el de Tailscale devolvían nada. Cientos de paquetes enviados, cero de vuelta. Conclusión: la máquina estaba muerta del todo, no era un problema de VPN ni de DNS.

Los efectos colaterales: los montajes

Esta es la parte que nadie te explica: cuando un servidor muere, muere con sus cosas, pero también cuelga las cosas de los demás.

Tenía un sistema de ficheros remoto montado por SSHFS desde otro servidor hacia la máquina caída. Al morir ella, el montaje se quedó colgado, y cualquier proceso que tocaba esa ruta se congelaba sin error ni aviso: ni ls, ni du, ni scripts de automatización. Procesos zombies haciendo la vista gorda.

Cómo se limpia

# desmontar en caliente un montaje colgado
fusermount -uz /ruta/del/montaje

# matar los procesos sshfs colgados
pkill -f "ruta/del/montaje"

La lección: cuando un servidor cae, lo primero que hay que hacer no es intentar repararlo, sino revisar qué otros equipos tenían montajes o conexiones hacia él. Los daños colaterales a menudo molestan más que la caída original.

El resultado

La máquina se recuperó reiniciándola físicamente (la única manera cuando está colgada de verdad), y los montajes volvieron a funcionar al remontarlos. Pero aquella tarde aprendí una lección que ya había leído mil veces y no había vivido nunca con tanta claridad: la red es un sistema, y cuando una pieza cae, las demás también se enteran.