ai-usage
Un pequeño programa para la terminal que hace de marcador de gasolina de los servicios de IA: cuánto has gastado, cuánto queda y cuándo se vuelve a llenar, siempre a la vista. Mi primer proyecto en Go.
Qué hace
ai-usage es un pequeño programa que vive en la terminal y hace una cosa sencilla: enseña siempre, a primera vista, cuánto te queda de cada servicio de IA que usan tus agentes. Funciona como el marcador de gasolina de un coche, pero para los servicios de IA: cuánto has gastado, cuánto queda y cuándo se volverá a llenar. Verde si vas bien, rojo si te estás acercando. Los servicios que vigila son Codex, MiniMax y z.ai, y el programa mira los tres a la vez para que no tengas que entrar en ninguna web para saber cómo vas.
Por qué lo hice
Los servicios de IA limitan el consumo por horas, y cuando el depósito se acaba a media tarea, el agente se para. Pasa muy a menudo trabajando con agentes cada día, y descubrirlo tarde cuesta horas. Con este widget el marcador siempre está a la vista y nadie se queda sin gasolina por sorpresa.
Mi primer proyecto en Go
El programa está escrito en Go, un lenguaje de la familia de C, y este ha sido mi primer proyecto completo con él. También di un paso más: Term, la terminal que uso — una beta con sistema de plugins, como las extensiones del navegador — ahora tiene un plugin mío que pone el marcador en la barra inferior de cada ventana. Siempre visible sin ocupar espacio de trabajo.
Qué demuestra este proyecto
- Integración con servicios externos: cada proveedor da los datos a su manera; el programa los consulta todos a la vez y los traduce a un formato único que se puede leer de un vistazo o usar desde otro software.
- Diseño que se adapta: si la ventana es estrecha, la información se pone en columnas; si es ancha, todo en una línea.
- Calidad comprobada sola: el proyecto tiene pruebas automáticas y una cocina de pruebas (llamada CI) que compila y verifica el código en cada cambio, para Mac y Linux, sin que nadie tenga que confiar en su memoria.
- Seguridad desde el principio: las claves de acceso nunca entran en el código, y antes de pensar en abrir el proyecto al público le pasé una revisión de secretos sobre toda la historia de cambios.
- Documentado para continuarlo: el vocabulario del proyecto, las decisiones y el plan de trabajo están por escrito, para que otra persona — u otro agente — pueda cogerlo y seguir.
Estado
Terminado y en uso cada día desde el primero. El código es privado de momento; el plan es abrirlo pronto con una limpieza previa del historial y una primera versión instalable para macOS y Linux.