Sistemas
Un vigilante de disco con cron
Monitorizar el espacio libre de un servidor con un script y cron: silencio cuando todo va bien, aviso claro cuando no.

Desde hace tiempo me ronda una pregunta: ¿cómo vigilar un servidor sin montar todo un sistema de monitorización corporativo? Hay soluciones por todas partes, pero para un servidor casero me parecen un cañón para matar moscas. Mi respuesta: cron y un script.
El problema concreto
En fxserver, el disco donde vive /home se llena rápido cuando alguna automatización se descontrola. Un disco lleno es una alarma silenciosa: las bases de datos dejan de escribir, los logs crecen sin control y al final nada funciona.
La idea
El programa es mínimo: comprobar el espacio libre, limpiar cachés si hace falta, y avisar solo si después de limpiar el problema continúa.
- Si queda mucho espacio: silencio. No molesta.
- Si queda poco: primero intenta limpiar lo regenerable (cachés que se vuelven a descargar solas).
- Si después de limpiar aún queda poco: aviso claro, con la causa sospechosa.
El silencio es la parte más importante del diseño: si solo habla cuando hay problema, cuando habla le haces caso.
Por qué cron y no un servicio
Cron corre solo, cada 30 minutos, desde hace meses, y no ha pedido nunca nada a cambio. No necesita demonios, ni dashboards, ni nada que mantener: un script en bash y una línea en el crontab. Para el tamaño de mi proyecto, este equilibrio es exactamente el que tocaba.
El detalle que me ha enseñado la realidad
La primera versión oscilaba entre el silencio y las alarmas inútiles. Aprendí que no es lo mismo “quedan 2 GB” que “he limpiado y siguen bajando”: lo segundo es una fuga real, lo primero es mantenimiento normal. Distinguirlos es la diferencia entre un vigilante útil y uno que acabas ignorando.
Y una lección que costó más: cuando algo se escribe en disco bajo un punto de montaje que después se oculta, du no lo ve pero el disco sí que se entera. Las herramientas mienten si no sabes qué hay debajo.